Uso familiar

Los materiales de uso familiar pueden ser reutilizados por todos los miembros de la familia.

En este año, aunque continuamos con la premisa que para aprender lectura, escritura, Ortografía, y gramática, lejos de libros de texto que no llamen la atención del alumno, utilizamos las herramientas de Copiado, o trasncripción, enunciados o párrafos de un buen libro con alta calidad literaria que se este estudiando en el momento.

El autor, El Dr. Bernard Nebel, gran científico y maestro, centra este programa alrededor de investigaciones recientes sobre como los niños aprenden, y retienen, la información. Aspectos clave de estos principios son:

En este libro, Xhonané y Miguel comparten sus experiencias y sus ideas para educar a los hijos en la fe Católica, siguiendo el calendario litúrgico. Describen muchas ideas prácticas para realizar en familia, así como lo que nuestra Iglesia dice al respecto. Sus principales fuentes son: el Catecismo de la Iglesia Católica, el Directorio de Piedad Popular, Sacrosanctum Concilium, las Normas Universales del Año Litúrgico y el Calendario, la Liturgia de las Horas y un Diccionario de Liturgia.

Introduce a los niños a la música, así como al ritmo, canto y baile. Recomendamos este  cd de “Cantando con Liz”, ya que en nuestra experiencia, fascina a niños de 0-5 años. Las canciones son fáciles de aprender, cantar, y de ponerles pasos. Recomendamos comprar instrumentos musicales, (o usar los que se tengan en casa), y sentarse con el niño en el piso, con los instrumentos en medio, y cantar las canciones, repitiendo estas mismas a lo largo del año escolar para que se logren memorizar.

El libro está dividido en 5 etapas que representan el crecimiento espiritual de la familia en el camino de la oración: Oraciones Vocales Básicas, Haciendo de su hogar un lugar sagrado, Avanzando en la vida de oración, El Poder de la Oración y Haciendo de su vida una oración.

Las Hermanas Dominicas recomiendan usar el libro como una herramienta para introducir a nuestra familia a la oración de manera sencilla y gradual, hasta lograr que nuestra vida sea una vida de oración constante.